Ubicadas en el nororiente de Quito, 5 destinos te están esperando durante el fin de semana. Descubre por qué la “ruta escondida” es un tesoro rural de la capital ecuatoriana.
Todo inicia en Puéllaro
Puerta de entrada a la «Ruta Escondida«, conocida como el “Jardín Frutal de Ecuador”, Puéllaro cuenta con tres iglesias patrimoniales y una gran riqueza natural y productiva. Allí también puedes degustar sus deliciosas frutas, o si prefieres prueba camote y vino de mandarina.
El turismo religioso se toma Quito

La riqueza histórica y cultural de Perucho es invaluable
La historia de Perucho se remonta a tiempos prehispánicos. Fue habitada por los “piruchos” y rebautizada durante la colonia como San Miguel de Perucho. Destaca por su legado ancestral y arquitectura tradicional. Además, la Iglesia de Perucho es el primer templo de madera construido en Ecuador, fundado en 1542.

La esencia de Quito se vive en Chavezpamba el fin de semana
La más joven de las cinco parroquias. Su nombre proviene del primer habitante del sector, Don Manuel Antonio Chávez. Es un espacio donde convergen leyendas, mitos y tradiciones quiteñas. Conversa con sus habitantes para conocer estas interesantes historias.
Por esta razón debes visitar Aguarico

Atahualpa, un destino imponente
Antiguamente llamada Habaspamba (“planicie de habas”). Rebautizada en 1894 para honrar al último inca del Tahuantinsuyo. Rica en historia, cultura y paisajes, Atahualpa constituye una parada imperdible.

Toma las mejores fotografías en San José de Minas
Ubicada a 80 kilómetros de Quito, el nombre de este destino se relaciona con las canteras del sector. En décadas pasadas fue conocida por sus cañaverales y la producción de aguardiente.

¿Cómo llegar a la ruta escondida de Quito?
Aproximadamente a una hora y media de viaje desde el centro de Quito, en transporte público, privado o bicicleta, los turistas podrán recorrer más de 20 kilómetros de historia, paisajes rurales y tradiciones andinas que resisten al tiempo.
Situado en el nororiente de la capital, este territorio natural invita a conectarse con la ruralidad quiteña, a través de su cultura, gastronomía, paisajes y la hospitalidad de sus habitantes. Un camino ancestral construido por los pueblos originarios que ofrece experiencias auténticas y memorables.
Quito se consolida como destino de reuniones
Bosques nublados, páramos y bosques secos son parte de la Ruta Escondida, espacio privilegiado por la variedad de microclimas, fauna y flora únicas. Las 5 parroquias rurales ofrecen a los visitantes nacionales y extranjeros atractivos como miradores, museos, templos patrimoniales, fiestas ancestrales, rutas ciclísticas y sabores tradicionales del lugar.
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